Desmontando la neutralidad de la Organización Mundial de la Salud

Escrito el 13-01-2016 10:34:19 bajo la temática Sistemas sanitarios

En el imaginario colectivo la OMS tiene una connotación de neutralidad y defensa del bien común. Pero ¿hasta qué punto es cierta esta creencia? Nos adentramos en este organismo internacional para saber quien marca sus políticas y el peso creciente que tienen empresas y fundaciones privadas.

Uno de los organismos recurrentes para tomar el pulso a la salud de la población del planeta es la OMS (Organización Mundial de la Salud). Para la redacción de los artículos de este blog sobre desigualdad en salud hemos recorrido a ella una y otra vez. En el imaginario colectivo, los organismos internacionales tienen una connotación de neutralidad y de buscar el bien común porque están participados por gobiernos de colores muy diversos. Se trata de una creencia reforzada por los grandes medios de comunicación. Pero ¿hasta qué punto es cierta esta afirmación?

Nos adentramos en este organismo para saber quien marca sus políticas y el peso creciente que tienen las empresas y fundaciones privadas.

La financiación de la OMS

La OMS es la autoridad directiva y coordinadora en asuntos de sanidad internacional en el sistema de las Naciones Unidas. Con un presupuesto anual de 3.977 millones de dólares, sus ámbitos de actividad principales son las enfermedades transmisibles y no transmisibles; la preparación, vigilancia y respuesta a las crisis; la promoción de la salud durante todo el ciclo de la vida; los sistemas de salud, y los servicios institucionales. Aunque el presupuesto con el que trabaja es una cantidad moderada (si la comparamos con otros organismos, por ejemplo, la Generalitat de Catalunya tenía un presupuesto para 2015 de 22.481 millones de euros), su acción es relevante porque pauta la agenda de prioridades e inversiones en salud a nivel mundial.

¿Y quien determina las prioridades de este organismo? En la Asamblea General de la OMS participan todos los estados que forman parte a partir del principio "un miembro, un voto". Y esta asamblea decide a que se destinan las cuotas obligatorias que paga cada estado. Pero todo este dinero sólo suma una cuarta parte de los ingresos de la OMS. Las otras tres cuartas partes del presupuesto se cubren con las llamadas aportaciones voluntarias, que se destinan a proyectos concretos y que las aportan gobiernos y también fundaciones y empresas privadas. Cada donante decide qué proyecto destina el dinero. Así que sólo salen adelante los que encuentran bastante financiación.

Según los datos que publica la misma OMS en su página web, en 2014 los donantes voluntarios aportaron en total 2.695 millones de dólares. De éstos, 1.407 millones provenían de estados (un poco más de la mitad), 360 millones de organismos internacionales (fondos especiales, oficinas y programas de la ONU, la Comisión Europea y el Banco Mundial) y todo lo demás, 928 millones, sobre todo de fundaciones, entidades caritativas y compañías privadas.

 

Artículo publicado en nuestro blog La Pitjor Epidèmia en el diario de investigación Crítico el 13 de enero de 2016, escrito por Laia Altarriba con el asesoramiento en contenidos de Joan Benach.

Puede leer el artículo entero aquí (en catalán).

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